Experiencia de usuario
Diseño para la transparencia
A partir del año 2009, en Chile rige la ley de Transparencia de la Función Pública y de Acceso a la Información de Administración del Estado. Si bien gran parte de estos datos se pueden solicitar a través de los sitios web de los organismos, este acceso a la información no siempre es amigable de cara al usuario.
En ese momento, la transparencia deja de ser un problema legislativo para ser un problema de usabilidad. A continuación, analizaremos qué tan sencillo es conseguir datos públicos a través de los sitios web de distintas organizaciones. Sin tener que recurrir a ayuda externa.
El camino recomendado
Como indica el sitio web del Consejo para la Transparencia, el primer paso es buscar un banner de Transparencia Activa similar a este:
Encontrarlo no siempre es sencillo. Si bien hay sitios como el de la Municipalidad de Valparaíso, que lo publica como un gif en varios idiomas, o la de Viña del Mar, que lo ubica en distintas partes del home, a veces este se esconde o ni siquiera aparece.
Por ejemplo, la Universidad de Aysén relega el enlace a un espacio al fondo de su menú principal:
Si bien el banner es el estándar a seguir, la mayoría de los sitios que lo utilizan no son responsivos. Esto deja como una opción viable e incluso preferible el botón en un menú.
Portales estándares vs portales específicos
El Consejo de Transparencia ofrece desde su Portal Transparencia un formato de página estándar para los organismos regulados.
Si bien estos portales son responsivos y fáciles de manejar en dispositivos móviles -algo destacable-, su distribución en desktop no es la más amigable. Un gran problema es la falta de una barra de búsqueda exclusiva para cada organismo. Además, la utilización de columnas con listados complica la jerarquización de la información. Estos elementos dificultan la localización de los datos requeridos por el usuario.
Por otro lado, existen organismos que incorporan sus propios portales de transparencia. Estos varían diametralmente en su usabilidad. Algunos, como el de la Cámara de Diputados, todavía son toscos y poco amigables, mientras que portales como el de la Contraloría utilizan plantillas específicas para datos distintos, ocultando listados tras elementos colapsables y minimizando el uso de archivos descargables.
Otros organismos, como la Defensoría de la Niñez, optan por utilizar solamente un formulario. Esta opción restringe la autonomía del usuario para encontrar los datos que busca, forzandolo a esperar por una eventual respuesta.
Una estandarización parece ser el camino más adecuado. Esto permitiría facilitar el acceso a los datos y acostumbrar al usuario a un único camino para conseguirlos. Sin embargo, esta debe ser flexible, para acomodar a las particularidades de cada organismo, y estable, para asegurar el apego a la normativa.
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Equipo IDA
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