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Primeros pasos en la planificación de nuestra investigación

Estrategia digital 4 min. de lectura

La investigación asociada al diseño de experiencias y productos siempre ha estado supeditada a las restricciones de tiempo, por lo tanto, llevar a cabo una buena planificación es una inversión que siempre trae beneficios.

Lupa que refleja un proceso de investigación.

Demasiado seguido escuchamos por parte de nuestros clientes la necesidad de tener los resultados de la investigación “para ayer”. La premura de tiempo está naturalizada en los contextos de negocios y hemos aprendido a lidiar con ella, lo cual nos ha dejado una serie de aprendizajes. 

Quizás el aprendizaje más importante (que en realidad no es un aprendizaje como tal), es la comprensión y aplicación de la célebre frase acuñada a Napoleon Bonaparte “Vísteme despacio que estoy apurado”. No hay forma de salir airosos de un proceso investigativo, si nuestra planificación ha sido precipitada. 

Sin importar el alcance de tu investigación, planifícala, define sus implicancias y por sobre todo, clarifica tus objetivos. Tener esto definido, te permitirá delimitar todo lo que podrás hacer, dejando muy en claro los hallazgos y acciones que están fuera de tu alcance. 

¿Cómo definimos estos objetivos?

Un aspecto central al momento de definir nuestros objetivos, es tener determinado qué es lo que queremos aprender. Sin aclarar las metas generales del proceso de investigación, es imposible definir las tácticas que queramos usar de cara a la recopilación de datos y al análisis de la misma. 

Un punto importante, es que la especificación de estos objetivos, es de cara; tanto a la investigación en general, como a sus secciones y metodologías. Por lo tanto, cada metodología que decidamos implementar, nos permite hacer una aproximación particular sobre los objetivos generales y por tanto, deben ser una decisión consciente y reflexionada. 

En nuestros procesos investigativos realizamos un ejercicio de formulación de objetivos que nos permite alinearnos junto a los stakeholders del proyecto.

Una recomendación que me gusta hacer, es definir preguntas directrices junto con los objetivos de investigación, pero ¿Qué son las preguntas directrices?

Distinguir entre preguntas directrices y objetivos de la investigación

Poner por escrito los elementos centrales que deseemos entender o conocer, es la primera parte. 

Las preguntas directrices de nuestra investigación son expresiones que apuntan directo a lo que necesitamos conocer, sin explicaciones ni contextos. Poseen un supuesto a la base que debe ser formulada en formato de interrogante, lo que nos orienta a eso que queremos corroborar o identificar. 

Las preguntas directrices son un reflejo fiel de nuestros objetivos, pero no lo son en sí mismos; más bien, son expresiones concretas de cómo estos se tangibilizan en la investigación y demuestras la aproximación que hacemos hacia ellos. 

Se suele decir que en términos informales, en nuestros escritorios, es mucho más fácil comenzar con las preguntas directrices, definirlas y acotarlas, para luego redactar y dar forma los objetivos generales de nuestro proceso investigativo.  

Una aclaración importante: los objetivos de nuestra investigación, orientados con las preguntas directrices, no son lo mismo, ni se parecen ni deben estar vinculados con los objetivos del negocio de nuestro cliente; los cuales eventualmente pueden coincidir, pero son elementos que van por carriles distintos. 

El proceso de investigación está al servicio del cliente, pero no necesariamente son procesos idénticos y debemos ser cuidadosos para distinguirlos. 

Siguientes pasos

Con los objetivos claros y sus bajadas en preguntas directrices, es bastante más fácil aproximarse a los siguientes pasos relacionados con:

  • Definir una estrategia metodológica, que puede ser muy amplia y abierta, considerando procedimientos mixtos y permitiéndonos explorar en nuevas formas de recabar data, o más tradicional y utilizando métodos ya probados y que sabemos de su eficacia. Recuerda que puedes revisar más detalles sobre la definición de metodología cualitativa o cuantitativa en nuestro blog. 
  • Calendarización del terreno y análisis de la información.
  • Definición de la muestra y usuarios que participaran de nuestra investigación (en caso de ser necesario).

La clarificación de los objetivos es un elemento indispensable para una buena investigación. Darnos el tiempo de planificar y verificar ese plan de acción nos ahorrará dolores de cabeza y problemas posteriores que pudimos prever y resolver de manera anticipada.

 

Referencias:

Planificando la investigación de usuarios – Samuel Gimeno Artigas

Acerca del Autor

Juan Benítez - UX Researcher

Siempre me ha interesado comprender el comportamiento de los consumidores y desde la Psicología Social y la investigación he tenido la posibilidad de aproximarme a este dinámico y cautivador fenómeno. He tenido la suerte de trabajar en estudios de mercado, consultorías y diagnóstico de experiencia de clientes, lo que me ha permitido acercarme al cliente, a su contexto y sus múltiples formas de vincularse con el mundo.

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