¿Pagarías por resguardar tu privacidad en Internet?
Analizamos los resultados de la encuesta sobre la percepción de privacidad en Internet realizada por Intel y comentamos las oportunidades que esta nueva problemática abre a las empresas, orientada a la venta de privacidad online.
Cada vez que compras en Internet, indicas que te gusta algo redes sociales o incluso navegas por un catálogo web, estás produciendo información valiosa para las empresas, particularmente para sus áreas de marketing y ventas. Está claro que ya existe software que recolecta estos datos y los sistematiza, la pregunta entonces es ¿de qué forma están utilizando estos datos las empresas y cómo afecta esto a los usuarios?
La analítica web se dedica a recolectar e interpretar esta información para traducirla en mejoras para a su estrategia digital, por lo que constituye una parte fundamental en un proyecto web y su práctica es esencial en cualquier operación comercial en Internet. Sin embargo, muchos usuarios se sienten vulnerados cuando se enteran que sus acciones están siendo monitoreadas, más aún cuando sospechan que una empresa como Facebook manipula estos datos para depurar la publicidad de su plataforma o realizar estudios reñidos con la ética.
Una encuesta reciente conducida por Harris Poll para Intel, demuestra la falta de entendimiento y la desconfianza que existe sobre cómo los datos recolectados son usados por las empresas dedicadas a la publicidad.

Del total de encuestados:
- 84% cree que sus datos están siendo vendidos a terceras partes.
- 65% admite que no sabe quién tiene acceso a la información que generan sus aparatos o cómo estos son usados.
- 51% no fueron capaces de definir correctamente el concepto de “anónimo” y no saben como esta característica protegería su privacidad.
De los encuestados que declararon ser usuarios de móviles, tablets y/o computadoras:
- 81% le preocupa qué tipo de organizaciones o empresas tienen acceso a su información.
- 85% no se siente seguro de lo que estas compañías puedan estar haciendo con sus datos.
Respecto a aquellos que aseguran que sus datos son comercializados:
- 68% piensan que venden sus historiales de compra.
- 64% el historial de su navegador.
- 57% su actividad en redes sociales.
- 49% datos sobre su locación.
Internet de las cosas, wearables y privacidad

En nuestro post sobre tendencias ya discutimos los cambios que producen las tecnologías emergentes en la percepción de la privacidad. Entrar a Internet y compartir datos desde un computador o un móvil genera preocupación en la mayoría de la gente, y esto se incrementa aún más cuando se trata de aparatos que puedes llevar en tu cuerpo o que están adheridos a tus objetos de uso diario, enviando información a la red de forma constate y sin ningún filtro.
El Internet de las cosas y los wearables cambiarán el valor de la seguridad y el comportamiento de los usuarios. 45% de los encuestados manifestó que está más preocupado de la privacidad en los “vestibles” que en otros aparatos. Además, un 51% cree que este es el factor más importante, después del precio, para realizar una decisión de compra.
Una nueva oportunidad para la industria
Vivir con Internet significa que cada acción que hacemos deja una huella digital que se guarda como estadística en alguna base de datos. Al incrementarse las capacidades de recolectar, guardar y analizar datos en grandes cantidades también crece la incertidumbre y la preocupación de las personas respecto a su privacidad y vulnerabilidad. ¿Cómo satisfacer esta nueva necesidad de crear confianza y proteger a usuarios de ataques a la intimidad? El estudio destaca la oportunidad que esta problemática abre a las empresas.
El estudio revela que 71% de los participantes se mostró dispuesto a pagar por alguna aplicación o servicio que les permitiera escoger qué tipo de información comparte su aparato y a qué compañías le entregará estos datos. Las empresas pueden empezar a desarrollar sus propias aplicaciones o bien transparentar sus mediciones para entregar una mejor experiencia de usuario y conseguir mayor participación.
Además, el estudio demostró que cuando se explicitan los beneficios específicos por compartir los datos, los participantes se muestran más dispuestos a dar su información, siempre y cuando esta sea anónima. Por ejemplo, cerca de 60% compartiría la información educacional de sus hijos para mejorar el sistema de su escuela, y 57% entregaría datos sobre su salud para investigaciones médicas.
Esta encuesta fue conducida dentro de Estados Unidos por la empresa Harris Poll para Intel. Se entrevistó a 2.018 adultos mayores de 18, de los cuales 1.973 usan un smartphone, tablet o computador personal. Los resultados fueron publicados en una infografía que puedes revisar en su sitio.
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