Estudio de usuarios

Cómo redactar una encuesta más eficiente para tu estudio de usuarios

Redactar las preguntas de acuerdo a los objetivos de nuestra encuesta nos permitirá construir flujos más amigables y conseguir los resultados que buscamos.

Cómo redactar una encuesta más eficiente para tu estudio de usuarios

Las encuestas son herramientas clásicas para el estudio de usuarios. Si las aplicamos bien, nos entregan información medible y certera para nuestro proyecto. Las encuestas en línea, además, tienen la ventaja de que su aplicación requiere de menos recursos que una encuesta en terreno o una entrevista. Sin embargo, solo será tan útil como las preguntas que la compongan.

Debemos recordar que nada los obligará a responder y podrán dejarla en cualquier momento. Para evitarlo, nuestro formulario debe ser fluido y sencillo, con un desarrollo lógico planificado y solicitudes claras y bien redactadas, como un guión a seguir. Por eso, resulta esencial elaborar la pregunta correcta para encontrar los resultados que buscamos.

Preguntas cerradas

Las preguntas cerradas corresponden a aquellas que buscan datos exactos. Son útiles para estudiar variables cuantitativas, como la edad o las preferencias de los usuarios y se suelen aplicar en estudios demográficos o para evaluar KPIs.

Estas entregan una lista de alternativas bien diferenciadas al usuario, evitando así recibir respuestas únicas para cada encuestado. Algunos ejemplos de preguntas cerradas son “¿Encontraste lo que buscabas?” o “¿Qué color prefieres?”.

Para redactar una pregunta cerrada, debemos señalar explícitamente la clase de respuesta que necesitamos. Las opciones, ya sean casillas de selección múltiple u opciones excluyentes, no deben ser demasiadas, para evitar sobrecargar de información al usuario.

Si no logras reducir tus opciones, probablemente necesites formular una pregunta abierta.

Preguntas abiertas

Las preguntas abiertas son aquellas que no se pueden responder con un “sí o no”. Suelen entregar respuestas únicas y revelar realidades que quizás no habíamos considerado. Este tipo de preguntas son especialmente útiles para estudiar variables cualitativas como la opinión sobre un servicio o los recorridos individuales de cada consumidor.

Para redactar una pregunta abierta, debemos ser conscientes de que los usuarios suelen saltárselas o entregar respuestas más vagas si estas no son formuladas con claridad o son muy engorrosas. Debemos plantearlas pensando en cuál es la respuesta que buscamos y evitar agrupar más de una pregunta en un solo campo.

Además, evalúa siempre si realmente necesitas que tu pregunta sea abierta o si es mejor optar por una lista de opciones para que el usuario elija.

Es importante recordar que cada elemento que incluyamos en nuestra encuesta, ya sea una pregunta abierta o cerrada, debe ir orientado hacia los objetivos del estudio y la obtención de los datos que queramos medir.

Por eso, debemos construir nuestros cuestionarios teniendo en cuenta la experiencia del usuario que responderá. Al momento de elaborar nuestras preguntas, tendremos que tomar en cuenta cómo reaccionará a nuestras solicitudes, considerando las fricciones que podrían llegar a detenerlo.

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