Content Strategy

¿Qué hacer cuando no conocemos nuestra voz de marca?

Estrategia digital 3 min. de lectura

El Manual de Voz y Tono nos permite normar el cómo nos comunicamos tanto con nuestro público interno, como con nuestros stakeholders, usuarios y audiencia en general. Si bien es una parte fundamental de nuestra estrategia de comunicación, muchas veces es pasada por alto.

Referencia a la voz y tono en redes sociales.

Antes que todo, debemos considerar que el Manual de Voz y Tono es parte estratégica de nuestra estrategia -aunque suene repetitivo- ya que nos ayuda a definir el estilo de comunicación. Nos permite asignar una personalidad para nuestra marca, facilitando el diseño de los contenidos y, especialmente, a mantener un mismo relato a través de todos nuestros canales de comunicación.

La transversalidad en cómo nos comunicamos es fundamental para que haya consistencia en nuestros contenidos. Sin ella, nos arriesgamos a que haya una distorsión de la imagen de la marca, truncando nuestros esfuerzos por establecer un vínculo con nuestros usuarios. He ahí la importancia de la existencia de este Manual y su uso.

Pero a veces tenemos que resignarnos y trabajar con lo que hay. O, en este caso, con lo que no hay. Sin embargo, es posible levantar un “proto” Manual de Voz y Tono considerando algunos elementos clave que probablemente sí estén definidos y, por qué no, usando un poco nuestra imaginación.

Encontrando la voz de nuestra marca

Antes de definir nuestra Voz y Tono, entendamos primero a qué nos referimos con estos conceptos:

  • Voz: Es la perspectiva única de nuestra marca y los valores que representa. En otras palabras, esta es su personalidad.
  • Tono: Es la forma en que elegimos cómo nuestra marca se comunica. Este puede cambiar dependiendo del canal o la situación.

De esta manera, para definir la Voz de nuestra marca, debemos identificar sus atributos, valores y todo lo que nos identifica como organización.

En cambio, nuestro Tono va a ser definido por cómo tomamos estos elementos y los adecuamos a los diferentes canales que utilizamos para comunicarnos con nuestros usuarios, clientes o prospectos. Entendiendo que es diferente diseñar contenidos para redes sociales, que para un sitio web.

Un ejemplo práctico

Tomemos como ejemplo el caso de una institución de educación. Características fundamentales de su identidad pueden ser su prestigio, su presencia territorial, la afiliación a determinados valores éticos, la calidad de sus docentes, entre otros.

Así, podríamos asociar la identidad de esta institución educacional al arquetipo del “sabio”, una persona que busca compartir su experiencia y conocimientos con la comunidad. Nuestra Voz, por lo tanto, se va a caracterizar por ser tradicional, experta, comprometida con sus valores y con la expansión del conocimiento.

El Tono, en tanto, variará dependiendo del objetivo y el canal de comunicación. Para llegar a los stakeholders, la comunicación será neutra, seria. Siempre posicionando el prestigio y la excelencia como características clave de la institución. Sin embargo, en la comunicación con prospectos, y sin dejar de ser el “sabio”, podemos usar un tono más cercano, centrándonos en aquellos aspectos que son más relevantes para este público, como la calidad de los docentes y la experiencia.

Si bien la recomendación es que este tipo de definiciones sean realizadas por parte de la institución, por lo estratégico de su naturaleza, podemos en algunos casos levantar nuestras propias indicaciones para facilitar nuestra labor día a día.

Acerca del Autor

Mónica Pavón - Jefa de proyectos

Mi principal preocupación son las personas, cómo interactúan con su entorno y qué puedo hacer para mejorar sus experiencias. Creo que la comunicación, el trabajo en equipo y poder conciliar de diversas miradas es fundamental para el desarrollo exitoso e impacto duradero de un proyecto.

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